Ah, la Navidad … esa mágica época del año en la que la casa huele a langostino a la plancha, las luces parpadean como un club nocturno y tus familiares emergen de las sombras como si estuvieran protagonizando un reencuentro en una película de Spielberg.

Sabemos que amas a tu familia, pero seamos sinceros: sobrevivir a las fiestas puede ser todo un arte.

Aquí te dejamos algunos trucos, con humor, para que salgas ileso (y mentalmente estable) de estas fiestas.

1.  Practica tu cara de póker

 Porque el comentario de la tía sobre tu soltería eterna o tu primo preguntando “¿y tu emprendimiento, sigue siendo un hobby?” es casi tan inevitable como el turrón en el postre. Recuerda: sonríe, asiente y di algo como, «sí, sí, ahí vamos, rompiéndola».

Prohibido morder anzuelos.

2.  Invierte en un «kit de escape»

 Esconderte estratégicamente en el baño con el móvil puede ser una buena opción pero no sin provisiones. Lleva auriculares y algún juego adictivo o video de gatos listo para ver. Este será tu refugio cuando las discusiones sobre política comiencen a escalar.

3.  Domina el arte del «servicio de mesa»

 Ofrecerte como voluntario para cortar el pan, rellenar copas o servir el postre no es un acto de bondad, sino una táctica de evasión. Mantente en movimiento y evitarás quedarte atrapado en conversaciones incómodas o debates sobre quién ha engordado más este año.

4.  Recurre al aliado infalible: la comida

 Cada vez que alguien diga algo incómodo, mete comida en tu boca. ¿Tía criticando tu corte de cabello? Turrón. ¿Tu hermano haciendo bromas sobre tu carrera? Polvorón. Estarás demasiado ocupado masticando como para responder (y eso sí que evita dramas).

5.  Lleva «refuerzos» para desviar la atención

 ¿Tienes un perro, un bebé o una pareja nueva? Perfecto, porque ellos serán el centro de atención. ¿No tienes ninguno? Invéntate un proyecto interesante o cuenta anécdotas graciosas de tu vida, como ese día que pensaste que era buena idea cocer un huevo en el microondas.

6.  Organiza el karaoke… estratégicamente

 Nada une más (o causa más caos) que un karaoke improvisado. Pero aquí está el truco: deja que los más intensos canten primero. Mientras todos se ríen de la interpretación desastrosa de “All I Want for Christmas Is You”, los ánimos se suavizarán.

7.  Implementa el «Juego de la Navidad»

 Propón un juego donde cada vez que alguien diga algo cliché o haga un comentario pasivo-agresivo, todos tienen que brindar. “¿Y los niños para cuándo?” Chupito. “Yo a tu edad ya tenía casa” Chupito. En dos horas estarán todos riendo y olvidando sus diferencias (o dormidos, que también vale).

8.  Be water my friend

 Cuando la batalla por el control remoto se desate o las críticas vuelen, recuerda: no es tu guerra. Respira hondo, piensa en lo que harás el 26 de diciembre y recuerda que los mismos que ahora te sacan de quicio son los que en enero te dirán: “Qué bonitas Navidades pasamos juntos”.

9.  Ten siempre una salida

 Ten preparada una excusa como “tengo que dar de comer al pez” o “tengo una call con un cliente en Australia”. Si todo falla, bomba de humo y escapa disimuladamente, pero asegúrate de llevarte un tupper para el camino.

Conclusión:

La Navidad en familia es como un reality show: no puedes dejar de mirar y a ratos aburre. Con estos trucos, el drama será manejable, las risas aseguradas y, quién sabe, ¡hasta podrías disfrutar de la experiencia!

 

¡Felices fiestas!